Las primeras emisoras de radio en el Perú


Sobre la radio en el Perú, Juan Gargurevich investigó que la radiotelefonía llegó a nuestro país en 1916, como simple instrumento de comunicación naval. Fue allá por los años 20, cuando era presidente de la República Augusto B. Leguía, que se inaugura la primera estación telegráfica sin hilos, la cual se ubicó en la cumbre del Cerro San Cristóbal.

Aún en el Oncenio (1924), un radioaficionado Jorge Vargas Escalante instala su transmisor en Magdalena, lanza un llamado al aire y recibe la respuesta de un colega en Panamá. Ese fue el inicio de una serie de contactos radiofónicos que eran divulgados a través de los medios de prensa. De esa manera se despertó en nuestro país el interés de consolidar una emisora radial masiva.

Así un grupo de peruanos organiza la primera estación del país, Lima O.A.X.; la cual se declaró oficialmente inaugurada por el presidente Leguía un 20 de junio de 1925. La denominada empresa Peruvian Broadcasting Company efectuó algunas transmisiones de prueba antes de decidirse para una transmisión regular, ya que se producían algunas interferencias con la estación telegráfica del Cerro San Cristóbal. La OAX salió al aire - luego de corregidas estas fallas- con un transmisor de la empresa Marconi de Inglaterra, propietaria de los equipos.

Es importante resaltar el papel que desempeñaron los empresarios locales, César Coloma, Fernando Carbajal, Santiago Acuña, Paul Widner y Henry Ford; el director artístico Antonio Garland, y los primeros locutores radiales Juan Fernández Stoll y Rosa Hernando. De igual modo, cabe anotar que la misma empresa abrió una tienda de receptores e hizo los primeros intentos de colocar publicidad, es decir, avisos pagados; sin embargo no eran muchos los anunciantes lo que originó que las ganancias sean efímeras.

Al quebrar la Peruvian Broadcasting Company, dueña de OAX, esta estación radial fue adquirida por la empresa británica Marconi. Fue así como la OAX, aunque con una deficiente calidad de sonido y algunas interferencias, pudo subsistir durante diez años manteniendo el monopolio de la emisión radial en el país.

En 1935, con el aumento poblacional y crecimiento de nuestra capital surge un conjunto de nuevas radioemisoras: Miraflores, Internacional, Goicochea, Dávila y Grellaud, ligadas a grupos privados de capitalistas que veían interesantes perspectivas económicas en la radio. La intervención del Estado, entonces, se manifestó en la transformación de OAX en Radio Nacional. Adicionalmente, a esto, el propio Estado montó dos radioemisoras para agricultores, OAX4B y OAX4G, vinculadas a la ya antes citada Radio Nacional.

Más adelante (a mediados de 1940), y con el control privado, surgieron, otras cuatro emisoras en Lima: América, Alegría, Atalaya y Libertad.

Las primeras radios nacionales son OAX, OAX-4B y OAX-RG (para Agricultores), la pionera OAX-4A (que ya sale con el nombre de Radio Nacional) y las comerciales “Radio Internacional” , “Radio Goicochea”, “Radio Dávila”, y “Radio Grellaud”.

Las fechas de creación de las radios en el Perú se daban en función a la fecha de otorgamiento de licencia y no de acuerdo a su primera transmisión; es por eso que no se puede saber con certeza en qué fecha aparecieron por primera vez estas emisoras en el espectro radial. Se dice que la radiodifusión se dio en el más completo desorden en nuestro país, ya que no existía una ley por la cual se debía de regir. Bastaba sólo una autorización, que se solicitaba al Estado, para efectuar una transmisión radial.

Pese a ello, nadie controlaba la efectividad de la comunicación. La programación y la calidad artística de la radio peruana eran variadas, se podían escuchar ya las primeras transmisiones de partidos de fútbol, temporadas de ópera del Teatro Forero (hoy Municipal), de los mensajes presidenciales, “los sermones de las tres horas”, etc. Desde allí la radio peruana se convirtió en industria. En esta etapa se forma la “Asociación Nacional de Radioemisoras del Perú” (ANRAP) y eligen una directiva integrada por Antonio Umbert (Radio América), José Aramburú (Radio Lima), Tomás Padilla (Radio Mundial), Hernán Miranda (Radio Barranco) y Ricardo Palma (Radio Miraflores).

Esta primera asociación fue considerada como un equivalente de la Sociedad Interamericana de Prensa (SIP) con sede en los EEUU; sus integrantes asistieron a una asamblea constitutiva de la Asociación Interamericana de Radiodifusión (AIR) que se llevó a cabo en México en el año de 1946 (OCT), gracias a esta reunión se definieron estatutos y declaración de principios que fueron aprobados en dicha reunión. Al concluir la década de los 40, éstas son la mayoría de radios que funcionan en Lima, la fecha es proporcionada por la dirección de Correos del Perú, y sólo figura la fecha de la expedición de la licencia.

Para 1954, el número de emisoras radiales en el Perú llegaba escasamente a 30, ubicándose la mayoría en Lima. Ya para entonces, los ciudadanos se informaban a través de los “radioperiódicos”. ¿Quién no ha oído hablar de Juan Ramírez Lazo y su radioperiódico “El Mundo”?. ¿Quién no ha escuchado su popular frase “Nos preocupa”?

Pero, para conocer cómo trabajaban las emisoras radiales de ese entonces, en lo que a difusión de información concierne, hemos recogido los testimonios de José González Menacho, quien en abril último cumplió 50 años de labor consecutiva en la radiodifusión, y de Humberto Martínez Morosini, quien no necesita mayor presentación. Ambos han coincidido en que los periódicos eran la principal materia prima de los boletines y servicios informativos de las diferentes radioemisoras. Incluso, en la mayoría –a excepción de Radio Nacional- se leían las notas tal y como estaban publicadas. Ya empezaban a tener presencia los reporteros, aunque sólo cubrían información en casos especiales. Pese a que se constituían en el lugar de los hechos, muy rara vez se informaba en directo, mayormente los despachos eran grabados.





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